En abril de 2026, el salario de las empleadas domésticas en Argentina se ajusta a un nuevo esquema definido por el Gobierno nacional, que incorpora incrementos escalonados y acumulativos para el sector. Según datos oficiales, el aumento promedio para este grupo laboral se fija en un 1,8% en abril, seguido de 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio. Este proceso busca responder a las demandas de los trabajadores y reducir la brecha salarial que ha existido históricamente en el sector.
El contexto es clave: las empleadas domésticas han sido históricamente marginalizadas en el mercado laboral, con salarios que a menudo no cubren los costos básicos de vida. Desde el año 2020, el tema del salario básico ha sido un foco de confrontación social, especialmente en regiones como Buenos Aires y Córdoba, donde los trabajadores domésticos enfrentan una situación crítica. En abril de 2026, el nuevo acuerdo busca establecer un marco más claro para el salario básico, el cual, según el nuevo esquema, se fija en un 50% de la base del salario mínimo nacional.
¿Cómo se calcula el salario básico para empleadas domésticas en mayo 2026?
El cálculo del salario básico para empleadas domésticas en mayo 2026 se basa en el nuevo esquema de ajustes. Según el anuncio oficial, el salario básico se define como el 50% del salario mínimo nacional, que en 2026 se mantendrá en un nivel que responde a las necesidades de los trabajadores. Este valor no es un mero porcentaje, sino un estándar que busca garantizar que las empleadas domésticas tengan acceso a un salario que cubra necesidades básicas como alimentos, vivienda y transporte.
- El aumento del 1,8% en abril 2026 se aplica a los salarios de abril.
- En mayo, el incremento es de 1,6%, lo que implica una ligera reducción en el valor del salario básico.
- En junio, el aumento se fija en 1,5%, y en julio, en 1,4%, creando un proceso gradual de ajuste.
Este sistema de ajustes no solo refleja la necesidad de equidad en el salario, sino también una estrategia para mantener el equilibrio entre el salario básico y la inflación acumulada. En abril de 2026, el salario básico se ajusta a un 50% del salario mínimo, lo que genera un valor de 2.300 pesos para la mayoría de las zonas urbanas, un paso importante hacia la estabilidad económica para este grupo laboral.
El gobierno ha señalado que el objetivo es evitar que los salarios de las empleadas domésticas caigan por debajo del 50% del salario mínimo nacional. Este esquema de ajustes, que incluye un incremento del 6,3% para las trabajadoras de casas particulares (sumado a un 1,5% acordado en marzo), busca garantizar que los salarios de abril a julio 2026 no se despeguen de la realidad económica del país.
El desafío real es que, a pesar de estos ajustes, el salario básico sigue siendo insuficiente frente a la inflación acumulada, que en el primer trimestre de 2026 se sitúa en un 9,4%. Por lo tanto, el sector sigue esperando más acciones para asegurar que los salarios de las empleadas domésticas no se vuelvan un estallido en el mercado laboral.