Paro de controladores aéreos: ¿qué vuelos se ven afectados y cuándo terminará?

El día 26 de febrero de 2026, el sector aeroportuario nacional se sumergirá en una serie de complicaciones debido al inicio de un nuevo paro de controladores aéreos. Según el cronograma oficial de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), los despegues en todos los aeropuertos del país se verán afectados durante toda la semana. Este movimiento, definido como "legítima acción sindical", responde a la falta de acuerdo en las negociaciones con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).

El paro, que comenzó hoy, se prevé que afectará a más de 200 mil vuelos diarios. Los controladores aéreos, responsables de la seguridad y coordinación en las zonas de despegue, están en huelga por la percepción de que las condiciones laborales no satisfacen sus necesidades. Según datos del Ministerio de Transporte, el país cuenta con 15.000 controladores aéreos que, en promedio, trabajan 12 horas diarias.

Las consecuencias del paro serán notorias en las regiones más alejadas. En las zonas donde el número de vuelos es bajo, como en el sur y el norte, el impacto será menos crítico, pero en áreas urbanas con alta actividad aeroportuaria, como Buenos Aires y Córdoba, se esperan retrasos y cancelaciones masivas. Además, se reporta que la aerolíneas más afectadas serán las que operan en rutas internacionales, donde la falta de disponibilidad de controladores puede provocar una caída en la eficiencia operativa.

El gobierno nacional ha expresado su preocupación por la situación. El Ministro de Transporte, Miguel Ángel Pizzorno, señaló que el Gobierno está evaluando alternativas para mitigar el impacto en los pasajeros. Sin embargo, el sector aeroportuario nacional no ha presentado un plan de contingencia específico para este tipo de eventos.

El paro se extenderá hasta el viernes 27 de febrero, en un primer momento, pero podría prolongarse según la evolución de las negociaciones. Los sindicatos indican que el objetivo es alcanzar un acuerdo en el tema de horarios y condiciones laborales, específicamente en el tema de la jornada laboral y el sistema de descansos.

Desde el punto de vista técnico, el paro afecta directamente la capacidad de los controladores aéreos para coordinar las operaciones de despegue y aterrizaje. En las zonas de alto tráfico, como en los aeropuertos de Buenos Aires y Córdoba, se espera un aumento en las demoras y en las cancelaciones. Según la Asociación de Aerolíneas, las empresas están preparándose para reorganizar sus rutas y reducir el número de vuelos en horas críticas.

Este movimiento representa un momento crítico para el sector aeroportuario nacional. Los controladores aéreos, cuya labor es fundamental para la seguridad en el aire, están en una situación de tensión laboral que podría prolongar la crisis en el sector. Los afectados serán