Alerta amarilla en AMBA: lluvias intensas y tormentas con granizo en las próximas horas

El inicio de semana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) presenta un cambio significativo en las condiciones climáticas, con la llegada de lluvias intensas y tormentas que podrían generar episodios de granizo. Según las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este lunes 23 de febrero, se prevé una transición rápida desde el caluroso fin de semana hacia un clima más inestable. Los pronósticos indican que las precipitaciones podrían alcanzar niveles de hasta 25 milímetros en algunas zonas de la ciudad, acompañadas de truenos y relámpagos.

Este fenómeno climático no es casual: el periodo anterior, caracterizado por temperaturas elevadas y cielos nublados, ha creado un entorno propicio para la formación de sistemas de tormenta. Los científicos del SMN explican que la combinación de corrientes atmosféricas tropicales y la presencia de humedad acumulada en la región ha generado un campo de presión que favorece la precipitación intensa. La alerta amarilla, emitida para 14 provincias además del AMBA, refleja la gravedad de la situación.

En áreas como Lomas de Zamora y Temperley, ya se han registrado casos de inundaciones en calles y ríos, lo que indica que el impacto es inminente. Los habitantes de estas zonas deben estar preparados para posibles desbordamientos y evacuaciones. El SMN recomienda a la población evitar actividades al aire libre durante las horas pico de la tormenta, especialmente en zonas urbanas con infraestructura vulnerable.

El efecto de las lluvias en el AMBA podría ser más pronunciado en las próximas horas. Los especialistas señalan que la intensidad de las precipitaciones dependerá de la evolución de la masa atmosférica. Si la humedad aumenta, se podrían registrar caídas de granizo, un fenómeno que puede causar daños en áreas residenciales y comerciales. El riesgo de deslizamientos en pendientes y áreas con suelos arenosos también debe ser considerado.

Los medios locales como Clarín y Infobae han destacado que el fenómeno no es nuevo en la región. En el pasado, el clima de la zona ha presentado episodios similares, pero la combinación de factores como la temperatura alta del fin de semana y la presencia de nubes de alto contenido de humedad ha creado un escenario más inestable.

Para mitigar los efectos, el gobierno debe activar planes de contingencia para las áreas más vulnerables, como las zonas costeras y las zonas rurales con sistemas de drenaje deficiente. Los habitantes deben estar atentos a las alertas y evitar moverse en áreas con alto riesgo de inundación.

El clima en el AMBA, aunque puede ser variable, es un tema que requiere atención constante. Los ciudadanos deben estar preparados para adaptarse a los cambios climáticos cada vez más frecuentes en el contexto nacional.