Luciana Pedraza: La argentina que acompañó a Robert Duvall hasta su última hora

La noticia de la muerte de Robert Duvall, uno de los grandes actores del cine estadounidense, volvió a poner en el centro a una figura argentina que durante años mantuvo un perfil bajo pero con una presencia constante en su vida: Luciana Pedraza. Actriz, directora y productora, Pedraza nació en Salta el 5 de enero de 1972, mismo día que el actor pero con 41 años de diferencia, y pasó su adolescencia en Jujuy antes de instalarse en Buenos Aires.

Según fuentes cercanas, el encuentro entre Duvall y Pedraza ocurrió en 1996 en una fiesta en Buenos Aires. Aunque no se conoce exactamente cómo se conocieron, se dice que fue un encuentro casual que llevó a un vínculo que duró más de 25 años. Durante este tiempo, Pedraza se convirtió en una figura clave en la vida personal y profesional del actor, aunque su presencia no era pública.

La relación entre Duvall y Pedraza se caracterizó por una mezcla de apoyo y quietud. Mientras Duvall se dedicaba a su carrera en Hollywood, Pedraza trabajó en el ámbito argentino, desarrollando su carrera en el cine y la televisión. Sus conexiones con la región norteña, especialmente con Salta y Jujuy, fueron fundamentales para su labor como productora y directora.

En 2019, se reveló que Duvall y Pedraza compartían una propiedad en el norte argentino, un lugar que hoy es conocido como el 'rincón secreto de Robert Duvall'. Según fuentes, esta propiedad se convertiría en un hotel de lujo, lo que refleja la importancia que Duvall le dio a su vida en el norte argentino. Este lugar, ubicado cerca de la provincia de Salta, ha sido un refugio para muchos artistas y creadores que buscan inspiración en la región.

La historia de Pedraza y Duvall se ha vuelto un tema de interés para los medios, especialmente en el contexto de la figura de Duvall en el cine argentino. Aunque Duvall es reconocido principalmente por su trayectoria en Hollywood, su conexión con la Argentina y su apoyo a proyectos locales ha sido un tema recurrente en los estudios culturales sobre el cine argentino.

Los datos indican que Duvall y Pedraza mantuvieron una relación de apoyo mutuo. Pedraza, con su experiencia en el ámbito argentino, ayudó a Duvall a mantener una conexión con su raíz, mientras que Duvall, con su influencia en el cine internacional, ofreció una plataforma para proyectos que reflejaban la riqueza cultural de la Argentina.

Esta relación ha sido un ejemplo de cómo los artistas pueden mantener una conexión con su origen, incluso en un mundo que suele ser superficial. La historia de Pedraza y Duvall no solo es una historia de amor, sino también una historia de respeto y compromiso con las raíces culturales.